viernes, 29 de octubre de 2010

Tres metros sobre el cielo


Paulatinamente, la moto entra en la curva. Es hora de volver a casa. Es hora de volver a empezar, lentamente, sin dar demasiadas sacudidas al motor. Sin darles demasiadas vueltas. Con una úncica pregunta. ¿Volveré a estar alguna vez allí arriba, en ese lugar tan díficil de alcanzar? Allí, donde todo resulta más hermoso. Desgraciadamente, en ese mismo instante, ya sabe la respuesta.

2 comentarios: